Cómo Funciona la Orden
ORDO MAGIA ANTIQUA es una orden viva. Su ritmo se compone de encuentros, materiales, prácticas y celebraciones que sostienen el avance real del iniciado.
ORDO MAGIA ANTIQUA es una orden viva. Su ritmo se compone de encuentros, materiales, prácticas y celebraciones que sostienen el avance real del iniciado.
El trabajo iniciático necesita un cuerpo: tiempos de encuentro, instrumentos de estudio, prácticas guiadas y momentos de comunión. Así se articula la vida cotidiana de la Orden.
El corazón de la Orden late en sus encuentros. Bajo la guía de un maestro, el grupo estudia, practica y comparte el camino.
Encuentros periódicos por videollamada para transmisión de enseñanzas, resolución de dudas y práctica guiada.
Reuniones de trabajo en grupos reducidos según el grado, donde se profundiza en los ejercicios y se acompaña el avance de cada adepto.
Espacios de orientación más personal, donde se afina la dirección del trabajo individual.
Una cadencia regular que mantiene viva la práctica e integra el conocimiento con el tiempo.
Cada grado cuenta con su propio conjunto de instrumentos de estudio y trabajo, transmitidos desde la tradición y cuidadosamente ordenados.

Textos escritos que desarrollan la enseñanza y la práctica de cada grado, que se entregan a cada iniciado.

Guías paso a paso de los rituales y ejercicios, con las precauciones y secuencias propias de cada nivel.

El diario personal de experiencias, sueños y avances: instrumento esencial de toda disciplina iniciática.
El conocimiento de la Orden se despliega de forma gradual y verificable, respetando el orden que protege al iniciado.
Transmisiones del Maestro disponibles para revisión, de modo que ninguna enseñanza se pierda y cada una pueda asentarse.
Un plan de formación claro, cada grado abre el siguiente sólo cuando el adepto ha integrado el anterior.
Procesos de verificación que confirman la comprensión real antes de continuar. El avance se gana, no se compra.
Aunque gran parte del trabajo florece en lo cotidiano, ciertos momentos piden el encuentro presencial: la fuerza de lo vivido.
Jornadas de inmersión en lugares propicios, dedicadas a la práctica mágica y la trascendencia.
Ritos de paso que marcan el ascenso entre grados y subórdenes, vividos en comunidad cuando es posible.
Conmemoraciones en fechas significativas, de acuerdo al calendario ritual de la Orden.
Reuniones especiales con el fin de impartir conocimiento adicional y útil para los miembro de la Orden.
Todo comienza con una conversación de admisión, sin costo. Desde ahí se define tu lugar en el sendero.